El viento frío de la isla Soledad y el repiqueteo de los rosarios en las 230 cruces de los soldados Argentinos me silencian, me quiebran. Cruces blancas de 649 almas, de 649 héroes que dieron sus vidas. Las placas del soldado Argentino solo conocido por dios inundan de tristeza para siempre mi alma.
Gonzalo Prados
